DEDICADO

En memoria de Santiago Maldonado. Pedimos justicia.

4/22/2009

CORAZÓN


Todos los poemas que el mundo escribió
todas las naves que el hombre urdió,
las manos del que reza y las del labrador,
las del pianista y las del preso que tocan,
entre los barrotes, el aire de la libertad,
el rumor del otro corazón

¿Qué pretende la paloma que se asoma
en la pequeña ventana del orfanato y el hospital?
¿Por qué los moribundos sólo hablan la lengua materna,
Y el artesano construye en su modesto taller, estrellas?
¿acaso escucha el balbuceo del otro corazón?

El arquitecto que hizo los planos de la casa
nunca imaginó que en cierto rincón
deambularían fantasmas,
el sediento que agoniza en el desierto,
adivina la contemporánea aventura del océano y
el náufrago,
¿Será que el otro corazón advierte, será que su bullicio
de más allá, late en el íntimo silencio de los de acá?

Pedro Patzer

4/17/2009

corazón

Corazón, moneda de lo sublime

que el azar del cosmos

ha hecho caer en esta fuente

donde los latidos de agua y sed

donde los latidos de muerte y eternidad

donde los latidos de esperma y miel

 Corazón,

sólo los que aran los cielos,

los labradores de lo trascendente

los testigos del eclipse adentro,

los protagonistas del teatro de la luz

viven tu verdad


 Pedro Patzer





4/13/2009

Corazón


Dos cuerpos donde lo eterno ensaya
la trama del otro corazón,
los amantes intentan apurar la aurora
mientras la medianoche improvisa el rocío de Adán.
La vida pone las cartas sobre la mesa,
la noche cuenta sus billetes de estrellas caídas
y humanidad vencida en las esquinas de mujer:
amar es tratar de averiguar los secretos del barco,
echar nuevamente a los mercaderes del templo
dejarse corromper por la oración clandestina
hasta despertar la nueva inteligencia del alma,
y sólo ser el himno de aquel país que existe
en la imaginación


Pedro Patzer

4/07/2009

Corazón







¿Por qué será que el otro corazón se tienta
con la ventana abierta del décimo piso?
Tal vez el otro corazón sea
la antología inédita
de los poemas que nunca escribí,
el verbo del otoño en los huesos,
la cepa del vino de los que callan en la sed,
el mapamundi de los continentes vírgenes
de adentro, el leprosario y el edén,
los jardines de los ángeles náufragos en la brisa,
el manjar del mendigo, la humana desnudez del Rey
¿por qué será que al otro corazón no le da vértigo
Mirar para arriba?



Pedro Patzer