DEDICADO

En memoria de Santiago Maldonado. Pedimos justicia.

12/30/2006

UN DÍA DESPUÉS DE LA PALABRA


Un día después de la palabra,
volví a concebirme en el camino
aprendí el perfume de la flor de la existencia,
contemplé con la alegría
los jardines azules de la fe,
una luz besó mi nombre,
no fui más un náufrago en las constelaciones,
dejé de temerle a la luna y al sol,
la enfermedad de la realidad
no manchó mi horizonte,
ya nadie envejece en Dios,
los mendigos del ser
ya no esperan las monedas del destino,
el accidente del día ahora es milagro en tus ojos,
dejé se ser preso en los colores
para ser dueño de mi imaginación,
traduje el idioma de los árboles,
lo que dice la aurora sobre la página en blanco
del libro que soy,
las leyes del mundo construyeron mi dolor,
la prepotencia de la vida mi felicidad,
la sombras de mi mente
hoy son el muelle donde zarpan las naves
que vencen a la tempestad,
dos manos se unen,
dos caminos se juntan,
mente y espíritu,
la vida va…!
Ya el cielo no ignora mi noche,
soy un modesto instrumento de la próxima aurora,
una semilla más de la venidera brisa,
un aporte silencioso al misterioso paisaje de los sueños,
no importa quién venga,
que la hora quede vacía,
que los pianos callen sus plegarias de marfil,
estaré yo, escuchando la música del más allá,
el canto profundo de la vida,
el pentagrama trascendente de mi existencia.


PEDRO PATZER

CANTO DEL CAMINO REAL - WALT WHITMAN



W. Whitman siempre aparece en mi vida para hacerme alcanzar la plenitud de la existencia:



A pie, alegre, salgo al camino real,
Soy sano, soy libre,
el mundo se extiende ante mí.
El largo camino pardo
me conducirá a donde yo quiera.

Ya no llamo a la fortuna,
yo soy la fortuna.
No lloriqueo, no difiero mis actos,
no necesito nada,
la tierra, ella me basta.

Creo que podría detenerme aquí
y obrar milagros.
Creo que amará a todos los seres
y todas las cosas
que encuentre en mi camino.
Y que me amarán todos los que me contemplen.
Creo que serán felices todos aquellos a quienes vea.

Desde este momento
me declaro libre de todo límite.
Voy a donde me plazca,
soy mi señor total y absoluto.
Escucho a los demás,
considero los que ellos me dicen.
Me detengo, investigo, acepto, contemplo...
Dulcemente, pero con innegable voluntad
me libero de las trabas que quieren retenerme.

Soy más vasto y mejor de lo que imaginaba
no sabía que se contuviese en mí tanta bondad.
Todo me parece hermoso.

Quienquiera que seas, ¡Ven! ¡Viaja conmigo!
No te desanimes, persevera,
hay cosas divinas encubiertas,
te juro que hay cosas divinas encubiertas
cuya hermosura, las palabras no pueden explicar.

No debemos detenernos aquí,
por muy fragantes que sean estas provisiones
por muy cómoda que sea esta morada,
no podemos detenernos aquí.
Por muy protegido que sea este puerto.
por muy sosegadas que sean estas aguas,
no podemos anclar aquí.
Por muy amable que sea
la hospitalidad que nos rodea,
no estamos autorizados a aceptarla
sino durante un breve instante.

¡Allons! a aquello que no tiene fin
como no tuvo principio.
Sobrellevar muchas cosas,
caminatas de día,
descansos en la noche.
Fundir a todos los seres
en el viaje hacia el que tienden.
Fundirlos otra vez en el comienzo
de mejores viajes,
No ver nada en ninguna parte,
sino aquello que podamos alcanzar
y dejar atrás.
Mirar el camino hacia arriba y hacia abajo,
y ver que se extiende y nos espera, y que,
por largo que sea,
se extiende y nos espera.

Conocer el universo entero
como si fuese un camino
como si fuera muchos caminos
como si fuese caminos
para las almas viajeras.

12/24/2006

LA NAVIDAD EQUIVOCADA


Qué espanto! ¿Cómo hemos caído en la trampa? Mercados alborotados de gentes que quieren comprar todo lo que alquilaron, gentes a las que le han enseñado el amor como cifra, por eso compran regalos en navidad, para demostrar cúanto aman, bajo el sopor del diciembre porteño, entre mendigos que usan a sus niños como arma y burgueses que resuelven su conciencia con una moneda. ¿qué le ha pasado al corazón? ¿Cómo ha caído en la trampa, en esta fiebre de alma enferma, en esta subasta de la existencia? Este alboroto por comprar, caminando entre ruinas, instalando una ceguera, cambiando los miles de canales de tv, haciendo zapping con la realidad, creyéndose cristianos ¿qué será de los huérfanos de Irak, los chagássicos de Santiago Del Estero? No hay poesía, los gordos Papá Noel se trepan a los tejados de los Shopping, a Lorca le metieron dos balas en el culo, al Cristo de los poetas, y esta gente comprándolo todo, profanando su conciencia, bebiendo la cicuta de la nada, lo efímero, burlándose del muerto, de los ocasos, de las lluvias. Desperados a comprar, sin sabe r`por qué, la strajetas navideñas ordenan esta mierda de los días, esta cárcel del pensamiento, este odio elegante, esta impostura ogranizada, como romanos comiendo después del vomito, mientras los descalzos se siguen clavando las astillas dle mundo/ Buenos Aires, escupe a toda esta mierda, llena de escándalo tu memoria de Quinquela, no permites que el circo romano vuelva/ Judas del mercado, los mismos clavos, la misma cruz, matán al mismo niño el día de su nacimiento








Pedro Patzer

12/22/2006

CONSTRUIR LA VIDA


“Construir la vida es más difícil que morir” Escribió Maiakoski. Y años más tarde se pegó un tiró en el corazón. Estos poetas, que andan buscando torcer el rumbo de la sombra, y se enfrentan a los “peros” de la historia, a los “sin embargo” de los que aman, a las condiciones que ponen aquellos que necesitamos imprescindibles. Ya sé, el mar insiste siempre con la misma pregunta – respuesta / su retórica de náufragos, su sílaba de madera que viene y va…la vida esa incertidumbre, porque vivir es un verbo que se aprende con el cuerpo. Tanto policía de la percepción, tanto perro de la realidad ladrándole a los sueños, la pólvora pareciera el perfume de moda del romántico, lo amarillo el camino del desesperado. Pero tenemos la palabra, la posibilidad de alcanzar lo que no pudimos ser en otro silencio.


PEDRO PATZER

12/20/2006

LEÓN GIECO, EL GARDEL DEL SIGLO XXI



Cuando la memoria de mañana escriba la historia de nuestros días, hablará de León Gieco como aquel Gardel que con sus voz abrazó diversos géneros: rock nacional, folklore, tango y hasta cumbia. Su canto se hizo pan de esperanza para todos esos soñadores que aspiran con un mundo más justo.
El canto de León Gieco se hizo bandera de la patria de las utopías, jardín donde juegan los niños que alcanzan una vida mejor en las canciones. Para todos los exiliados del sistema, para todos aquellos que el dolor ha puesto su firma en los corazones, para todos ellos León canta, para que los descalzos tengan una canción que los guíe en el arduo peregrinaje hacia la justicia,

La voz de la memoria que canta la historia, repasa en melodías lo que fue y sueña en canciones lo que pudo haber sido.
Sus empresas imposibles han reunido a socios como Don Sixto Palavecino, Antonio Tormo, Mercedes Sosa, Gustavo Leguizamón, Leda Valladares, Jerónima Sequeiro, Víctor Heredia, Charly García y a cantores anónimos de todo el país.

León logra cantar todo eso que nunca pudimos alcanzar, Gieco canta a un país más justo, a una revolución, él entona el himno de ese comarca que todos debemos alcanzar en los ideales.

¡Ah de la vida! Y Léon Gieco responde, porque este Quevedo nacido en Cañada Rosquín, Santa Fe, es un hombre que está cerca de la vida, derrotando artificios, su voz trasciende el drama cotidiano para alojarse en el porvenir ideal al que aspira una canción.

Su canto enciende la utopía necesaria para trabajar por la esperanza, su voz sugiere el mundo que recuperamos en la memoria, porque la historia contemporánea argentina es contada y cantada en sus canciones.
Su guitarra vibró de Ushuaia a la Quiaca, en peñas, capitales de provincia y comarcas pequeñas, apenas habitadas. León Gieco puebla en sus canciones las inquietudes del espíritu del hombre ante la circunstancia propias de la realidad latinoamericana.
Gieco logra una carrera comprometida con la justicia, pero también con el amor, quizás sea el mismo compromiso, porque el que lucha de alguna manera lo hace por amor.


PEDRO PATZER

12/14/2006

EL SILENCIO DE LAS SIRENAS


Es cierto Marco: no hay peor insulto que el silencio de las sirenas...


silencio de sirenas
Cuando las Sirenas vieron pasar el barco de Ulises y advirtieron que aquellos hombres se habían tapado las orejas para no oírlas cantar (¡a ellas, las mujeres más hermosas y seductoras!) sonrieron desdeñosamente y se dijeron: ¿Qué clase de hombres son éstos que se resisten voluntariamente a las Sirenas? Permanecieron, pues, calladas, y los dejaron ir en medio de un silencio que era el peor de los insultos.


MARCO DENEVI"Falsificaciones"

12/13/2006

flamante poema urgente


acabo de componer este poema...


por qué no compartirlos con ustedes?


Estoy tan solo en ese color,
que los ciegos me condenan,
desdeñan mi traje de marinero
(porque no saben
que mis naves no necesitan de mar)
porque mi mar está en mis palabras,
náufragos del silencio, criaturas de sombras,
caídos en la plegaria y en la cifra,
en la arquitectura irreductible del día,
en la necedad de la hierba que crece
entre dios y los escombros.


Pedro Patzer

Buenos Aires, 13 de diciembre de 2006

12/08/2006

ATAHUALPA YUPANQUI



ATAHUALPA YUPANQUI
POR PEDRO PATZER

¿Cómo decir la tierra en la voz? ¿Cómo hacer canción la tristeza del peón, la melodía de unos cansados ejes de carreta? ¿Cómo se hereda la sangre del aborigen en el sonido de una guitarra? ¿Cómo se hace una plegaria en un rasguido casi silencioso?Tenemos una respuesta: Atahualpa Yupanqui

La milonga, la zamba, la chacarera, la canción norteña y la vidala, son algunos de los ritmos por los que Yupanqui nos lleva a pasear con cada uno de sus viajes musicales.

ntre sus canciones más conocidas podemos citar: El arriero,Los ejes de mi carreta
¿Si a mi me gustan que suenen pa qué los quiero engrasar? Atahualpa Yupanqui logró obtener en su música melodías de ámbitos rurales, hacer un repertorio de la tierra, como si la naturaleza del hombre nativo y su circunstancia fuera la materia prima de su música:

El canto de Atahualpa besó las piedras del camino del Indio, y no sólo eso, también ilustró los silencios de una raza que le tiene rabia al olvido:

ATAHUALPA YUPANQUÍ, hace de su canto la tierra, comprende que lo mejor de él, se queda en esos rincones donde las zambas, vidalas y chacareras son salvajes,
canciones que se adquieren de los rumores del viento que el peón escucha en su modesto teatro de ingenios y cosechas.

El retrato de la vida del trabajador rural, en la MILONGA DEL PEÓN DE CAMPO, que en sencilla melodía de guitarra colorea el universo del hombre que cada mañana vence al olvido, trabajando. pero, ¿qué sucede cuando la milonga se pierde?

En una época en que se dice que ha muerto la historia, el arte, el amor, ¿también se ha perdido la milonga’? Atahualpa, responda con su poesía:

Es cierto, pasan tragedias, hombres, la historia y sus movimientos, sin embargo la música no pasa, ella es como una plegaria PARA REZAR LA NOCHE.

ATAHUALPA YUPANQUI, LA VOZ DE LOS PAISAJES QUE EXISTEN Y DE LOS QUE DEBIERON HABER EXISTIDO.

PEDRO PATZER