DEDICADO

Este blog está dedicado a mi musa Mercedes

3/23/2017

Los Aparecidos

por Pedro Patzer

El poema que Juan hubiera escrito de no haber sido desaparecido.
El hallazgo científico que Ana hubiera realizado de no haber sido desaparecida.
El viejo sabio que hubiera sido Carlos de no haber sido desaparecido de joven.
El poema de Juan, el hallazgo científico de Ana y la sabiduría del viejo que no a llegó a ser Carlos, están entre nosotros. 
Nos toca estar a su altura. 

3/18/2017

El más allá del estar acá

por Pedro Patzer

El hombre prehistórico pintaba su mano en la pared de la caverna, quería palpar el más allá del estar acá.
El minero hurga en lo más hondo del socavón, él aprendió que las piedras preciosas sólo se hallan en lo profundo.

El músico busca en cada nota algo del pájaro desconocido, del río sin nombre, del idioma perdido o del que aún la humanidad no ha inventado.

3/16/2017

El primer humano que descubrió el Fuego

por Pedro Patzer

Cuando San Francisco de Asís renunció a las riquezas materiales del mundo, aprendió el lenguaje de los pájaros.
Cuando Cervantes fue encerrado en un calabozo, comenzó a soñar el Quijote, personaje que no se dejaba engañar por las trampas de la realidad, y en vez de un irreductible molino, encontraba a un feroz gigante.
Martín Fierro se hizo poema cantando su dolor y el Rey Midas comprendió su auténtica pobreza cuando todo lo que tocaba comenzó a transformarse en oro.
En los momentos de mayor oscuridad, los grandes espíritus, vuelven a ser el primer humano que descubre el fuego.

3/10/2017

El Alma de todas las cosas

por Pedro Patzer

¿Qué pensará la aurora de los hombres que no la esperan, de los indiferentes que se hacen el nudo de la corbata luego de tantos condenados a la horca?
¿Qué pensará la estatua de los que hacen estatuas para embajadas donde nunca habrá niños que intenten romperlas, ni mendigos mearlas?
“La dulzura de los pianos no consiguió detener la guerra”, podría manifestar algún distraído, sin saber que sin pianos este mundo ya hubiera muerto
“¿Para qué sirve la poesía, si ya no se vende?” Cuestionan incesantemente.
Y nosotros, hijos del poema en la caverna y del haiku en el teléfono inteligente, respondemos: para adquirir el alma de todas las cosas que no se compran

3/03/2017

Un poema, un amor o un Gandhi

por Pedro Patzer

Mientras ciertas miradas se parecen a buques hundidos,
hay ángeles rebeldes que se burlan del ornitólogo que intenta clasificarlos,
y un sabio se sube a la cima de la herida de la humanidad
y comprende que cada tanto, las almas de los que fueron esclavos
regresan a romper las cadenas del mundo,
y es en ese momento que nace
un poema,
un amor
o un Gandhi

2/27/2017

Yo arcoriseo, yo relampagueo, yo andamio

por Pedro Patzer

La gramática insiste
con que llover es un verbo impersonal
si vieras cómo llovía
el señor que despedía a su compañera de siempre
llovía como una escuelita en domingo solitario
llovía como un campanario sin palomas
llovía como un piano ejecutado por un pianista obligado a tocar una canción


llueva, granice y nieve,
que las cosas impersonales no fueron hechas para los poetas
¿acaso la gramática se tomó el trabajo de inventar un verbo
para la acción milagrosa  que despierta el arco iris en el hombre:
yo arcoriseo , tu acoriseas, él arcorisea, nosotros arcosiseamos,
vosotros, arcoriseais, ellos arcorisean?


La gramática insiste en hacernos creer
que atardecer es un verbo impersonal
¡Pobres los que nunca atardecen,
no podrán mañana amanecer!
(amanecer, otro verbo impersonal)


Anochezca y si aún le quedan ganas, relampaguee
que aunque la gramática insista con que
anochecer y relampaguear son verbos impersonales,
nosotros los tomamos a pecho, y no le damos la razón
pues de todo corazón, somos inventores de verbos raros
nos gustan tanto los andamios que fabricamos el verbo andamiar:
Yo andamio, tu andamias, él andamia, nosotros andamiamos…
¿Qué es un andamio?
Un andamio - dice don diccionario - es un armazón de tablones o vigas
para colocarse encima de él y trabajar en la construcción o reparación de edificios.
Pero nosotros, sabemos que nunca el diccionario se ha subido a un andamio,
entonces inventamos otra definición: andamio, es mi andar...por eso es anda - mio…
y es mi andar porque los andamios son como renglones de madera, 
que nos hacen ser humanos letras, que escribimos entre el cielo y los edificios, 
andando, andando, andamio!



2/24/2017

De Jonás a Juan, el destino humano

por Pedro Patzer

Jonás es tragado por el gran pez para cumplir con su destino bíblico.
El capitán Ahab, persigue obsesivamente a Moby Dick, porque pretende descifrar desesperadamente el gran secreto de la vida.
Los Selknam les cantan a las ballenas, para celebrar el mensaje cósmico.
Juan, el mendigo que duerme a la intemperie, abrazado a su bolsa que tiene dibujitos de ballenas, ignora si tiene destino bíblico, jamás ha embarcado, ni escuchado el canto de los Selknam, sin embargo Juan, es la síntesis de la respuesta que todavía no consigue la humanidad.

2/15/2017

"Retazos, sonidos de un mundo hecho pedazos" Capítulo 2

Comparto el segundo capítulo de "Retazos, sonidos de un mundo hecho pedazos", mi programa emitido por Radio Caput. Conducción, Pedro Patzer. Producción: Marcos Serrao Gómez Voz invitada: Maria Cecilia Lorenc Valcarce

 https://soundcloud.com/marcos-serrao-gomez/retazos-sonidos-de-un-mundo-hecho-pedazos-14022017

Todos los ríos de febrero, toda la sed de la Chaya

por Pedro Patzer

Todos los ríos de América confluyen en el agua de febrero, agua que para llegar a su destino chayero tuvo que atravesar las soledades del frío, las promesas de la flor, los balbuceos del calor y por fin, la aurora del carnaval. Agua que deja atrás los desiertos acumulados en el año y se entrega a la chaya, porque en la chaya la cultura retumba en la caja: el eco calchaquí, el trueno diaguita, el corazón del albahaca, el alma del pueblo. La caja que por un año estuvo esperando la llegada de tres días enharinados de eternidad, tres días en que la vidalita sentimental y la aloja de algarroba embriagan de vida a la multitud. Aunque uno no sabe si cada golpe de caja chayera es un rumor de siglos o un llamado de porvenir.
El término “Chaya” significa “rociar” o “llegar”, rociar con agua a otra persona, una manera de representar el ritual del agua con la tierra, y llegar, la idea de que llega el momento en que la madre tierra da sus frutos, es decir la época en que el vientre de Pachamama vuelve a parir el mundo.
El Pucllay es el gran personaje de la chaya, el héroe del carnaval que contiene los misterios del aborígenes y criollos, para algunos “Pucllay” significa jugar y representa al viejo alegre campesino.
Hay quien sostiene que el Pucllay es a la chaya lo que Kacharpaya al carnaval santiagueño y salteño. A los dos se los entierra en una senda ceremonia, pero antes se los sube a un burro que es acompañado por cantores y cantoras que bebiendo aloja cantan: “Vidalitas por el carnaval/que se ha de acabar/ al año cabal
¿Qué secretos de la chaya conservarán los algarrobales? ¿tendrá la vidalita la misma edad que la chaya, o ella será una hija del primer idilio entre la copla y la caja? ¿Cuántos árboles se sacrificaron para dar violines chayeros, violines que median entre el misterio de los hombres y los ríos de la tierra? ¿Cuántos olivares y Nogales, cuánto oro de Famatina y piedras del Velasco, cuántos salitrales y desiertos, cuántos hombres y mujeres siendo paisajes, pueden ser resumidos en una copla de febrero?
Caballos alborotados de ancestrales caminos, ranchos que demuestran la riqueza que posee la alegría de los humildes: “Con la frescura de una alojita colada sencilla y enharinada la chaya de los pobres viene con un corazón de tambor y cien palomas de albahaca. a traerte este mensaje de guitarras y pañuelos y a pedirte por tu pueblo tu tesón y tu desvelo. para que muera la pena, para que crezca como un árbol la alegría y amanezcan mañana los tambores templados con el sol de un nuevo día” (Chaya de los pobres – Letra: Ramón Navarro)
La aloja que contribuye a saciar la otra sed, tal vez, la sed más humana, la sed del corazón atiborrado de vida, la otra sed que en tres días conoce los auténticos ríos de febrero
Sin embargo la harina y la albahaca saben que América es sinónimo de agua, porque la harina y la albahaca sospechan cuántos dioses silvestres se desatan cuando el agua moja la tierra, cuando el agua desata la chaya. Esa chaya que hace del vino riojano un río que siempre va hacia el mar del carnaval, esa chaya que hace de febrero un renacimiento de harina, un destino de albahaca, una catedral pagana del vidalear. Porque la chaya celebra una religión que tiene como único templo el fervor de su pueblo, porque la chaya está ahí para recordarnos que hay voces, cantos, rituales, presencias, visiones de la Tierra, que persisten entre nosotros
La felicidad del chayero es muy dificil de explicar, una dicha antediluviana, un bienestar del paraíso perdido, esa euforia de pertenecer a la riqueza de la existencia con las manos vacías, eso de ser a la vez parte del árbol, del cerro, del tiempo. La chaya no nos considera habitantes de esta tierra, la chaya nos hace ser la Tierra. Por eso la chaya es aborigen: Nuncancholo/ Piscocamani/ Saucepatamp/ Iguaicami/ Tumpa vaira/ Basta vaqui/ Brasos mique/ Purmai carpi
¿Cuántos dioses ebrios, cuántos héroes de la albahaca, cuántas vidalas como urgentes rezos ha entregado la chaya? La chaya es la manera que el riojano y el catamarqueño tienen de alcanzar la vida en vida, tal es así que este carnaval que posee como protagonista al Pucllay ha engendrado un verbo: “Chayar”. Según Lafone Quevedo, Chayar, significa “andar machado, con mozas en ancas, pechar en las alojeadas, cantar la vidalita” aunque nosotros consideramos que chayar es encender el fuego sagrado de un pueblo, conectar con los primeros idiomas, con todo aquellos que dicen los árboles y los ríos y también todo lo que sabiamente prefieren ya no decir nuestros muertos. ¿O acaso creemos que la Chaya no está hecha de la memoria padre Angelelli? “Pegando bien el oído a nuestro pueblo, especialmente a los pobres, a la juventud y a la experiencia recogida por los ancianos”
¿O acaso creemos que la Chaya no está hecha de la inolvidable poesía de Ariel Ferraro? “Echad sobre la herida inventada en mis manos,/ Un poco de su tierra/ Feroz y aventurera;/ Que entonces,/Ah, entonces!.../Las ardidas palabras que guardé tantos años/ Me brotarán desnudas en aires de vidalas/ Para decir cantando/ Su raro abecedario”
¿O acaso creemos que la Chaya no está hecha de las coplas anónimas que de siglo en siglo navegan hasta las orillas de cada febrero? “Cuando canto la chayera ¡ay sí! / Me dan aganas de llorar ¡Ay no!/ Porque se me representa ¡Ay así! / El martes del carnaval ¡Ay no!/Tuyo hei de ser mientras viva/ riojanita linda/ Vamos, vidita, vamos a juntar/ ramitas de albahaca/ Ay, vidalita, para el carnaval/ Carnaval alegre/ Ay vidalita, que ya va a empezar/ Chichita y aloja/ Ay, mi negrita, vamos a tomar”
La chaya concentra a siglos de canto en Malligasta; Anguinán; Nonogasta; Vichigasta; y en la catamarqueña Pomán, aunque la chaya sintetiza el ancestral diálogo entre el agua y la tierra, entre el hombre y el mundo. Ella es un espejo de milenios, un fervoroso recuerdo de la aurora andina.
Y que los bueyes esperen, y que los cerros callen, y que la lana de guanaco no insista con las viejitas endemoniadas, y que los burros se aburran de esperar a los humildes peones, porque estos tres días de febrero, son, los tres únicos días en que todos somos iguales antes los ojos del Carnaval.

2/12/2017

Destino de barro

por Pedro Patzer

¿Cuántos idiomas han desaparecido pero están latentes en eso que el hijo del continente siempre está por decir? ¿Cuántos ríos reclaman desde hace siglos su antiguo nombre y a veces protestan hasta la inundación? ¿Cuántas ánimas que penan, que algunos llaman leyendas y otros saben que en realidad son todas las cosas que esta tierra se ha quedado con ganas de denunciar? ¿Acaso creemos que esos idiomas, aquellas ceremonias, los nombres de tantos mundos que desaparecieron con la feroz conquista, no andan entre nosotros, buscando quien los pronuncie en una copla, en una vidala, en una pintura, en un camino? Si miramos bien, si escuchamos bien, si ponemos nuestra percepción en ello, recuperaremos algo de aquellos mensajes ancestrales de la tierra. Como el hombre que trabaja con el barro escucha lo que éste dice, el barro es canciller de la Pachamama, por eso el barro en las manos de un hombre transmite el tránsito de antiguos soles, soles sagrados, soles que todo lo amanecían. El barro en las manos de un hombre recupera las primeras llamadas de este continente: las oraciones que hacían llover y las plegarias que calmaban la furia del volcán. Un hombre que toma contacto con el barro es como el sabio y el libro, como Martín Fierro y la guitarra, como San Francisco y la pobreza.
En el barro hallamos hermanos de los ríos e hijas de la cordillera, hombres y mujeres de vasijas y selvas, diluvios y pájaros de leyendas, cerros míticos y templos del relámpago, cóndores y cantos salvajes, sacrificios y danzas.
No le temamos al barro pues lo que nos empobrece es el desierto y su pulcritud.

2/08/2017

Retazos, sonidos de un mundo hecho pedazos! Programa de radio de Pedro Patzer

Retazos, sonidos de un mundo hecho pedazos!

Conduce: Pedro Patzer

escuchá aquí

 https://radiocut.fm/audiocut/retazos-sonidos-de-un-mundo-hecho-pedazos/



2/06/2017

La ironía de nuestra historia

por Pedro Patzer



Que el “Orador de mayo”, Juan José Castelli, haya terminado con su lengua extirpada
Que uno de los más feroces protagonistas de la guerra civil argentina se haya llamado “General Paz”
Que tres directores de la Biblioteca Nacional hayan sido ciegos: José Mármol, Paul Groussac y Jorge Luis Borges.
Que Sarmiento haya encontrado, después de Caseros, un ejemplar de su Facundo, - el libro que escribió en nombre de la civilización - en la biblioteca del “bárbaro” Rosas.

2/05/2017

Los ojos de la poesía

por Pedro Patzer

Cuando el poeta Miguel Hernández, uno de los hombres más libres que ha dado la vida, murió en prisión, no pudieron cerrarle los ojos. Su compatriota, Alejandro Casona aseguraba que los árboles mueren de pie, Miguel Hernández murió mirando la vida. O tal vez la muerte le tomó los ojos por asalto, o quizás la vida, acurrucada como polizona, no comprendió que la travesía que consideraba eterna, había llegado a su fin.
Ese hombre que se olvidó los ojos abiertos en la vida, ya había sido dado por muerto, tres años antes de morir en Alicante. Intelectuales exiliados en Cuba pensaron que Miguel Hernández había sido fusilado en Madrid el 20 de julio de 1939, cuando en realidad el poeta murió en marzo de 1942 en una cárcel de Alicante. La noticia estremeció hasta el punto en que se organizó un tributo y se editó un libro de poemas póstumos del poeta, sin ser póstumos en realidad. Aquí su poesía, se había colado en la muerte, la había escrutado desde la vida.
A casi ochenta años de su muerte, esos ojos son como la poesía, que cuelan la mirada de los inmortales, en medio de la cotidiana ceguera de los mortales; nos advierten que la mirada de un poeta, lleva la vida, más allá de la vida.


SI QUERÉS RECIBIR TEXTOS DE PEDRO PATZER EN TU whatsapp, manda un mail a pedropatzer@gmail.com

1/26/2017

De Piedra y Cielo



por Pedro Patzer

La madre de Miguel Ángel murió cuando él tenía seis años, por lo que fue criado por la mujer de un picapedrero. ¿Cómo no iba a esculpir el David, si ya había aprendido todo lo sagradamente humano que puede dar una piedra?

A Miguel Ángel lo obsesionaba poder atrapar el movimiento en la piedra. Curiosamente, en la quietud del David consiguió retratar en el mármol, el insólito movimiento del corazón humano.

Leonardo da Vinci y Miguel Ángel no se conformaron con sacar conclusiones acerca de la anatomía humana, sólo contemplando esculturas griegas. Ambos estudiaron cadáveres para saber más del cuerpo del hombre. Es decir, dos de los artistas que más belleza le dieron a la vida, tuvieron que aprender de la muerte.

A Leonardo lo obsesionaba la libertad, compraba en la feria pájaros enjaulados y los liberaba. Muchos se burlaban de él, no le encontraban sentido. Sin embargo, Da Vinci fue pionero de la aviación, uno de los hombres que  más hizo para ponerle alas a la humanidad.

1/20/2017

Noruega avanza en el apagón analógico de la FM, los jóvenes oyentes no se enterarán del cambio

por Pedro Patzer

Vengo de una cultura de la radio en mano: en los tablones de la vieja cancha de Quilmes los hinchas tenían pegado a su oreja el receptor, querían saber el resultado del partido del equipo que le disputaba al cervecero el ascenso a primera. También conocí a timberos que acariciaban a la spika como si fuera un gato dormido, hasta que la voz de Riverito la hacía maullar con el implacable: “¡ooooooocho!”. Mañanas urbanas de descargas de la AM en los taxis, donde el informe agropecuario anunciaba la cantidad de cabezas que habían ingresado al mercado de Liniers; tardes en las que un radio gigante lograba que la cumbia se confundiera con los cantos de los vendedores ambulantes en la estación Constitución; noches de baladas románticas en pensiones en las que los solitarios dormían abrazados a su radiodespertador, soñando que abrazaban a la locutora.
Hace años que la radio adoptó una nueva manera de llegar al oyente, de hecho es extraño - diría insólito - ver a “millennials” (millennials, los nacidos entre 1981 y 1995) escuchando radio con un receptor tradicional. Posiblemente la mayoría de este generación jamás haya escuchado radio de esa manera, salvo en el auto. Ellos crecieron con la radio on line: la radio en la computadora, en la tablet, para encontrarla definitivamente en su smartphone, ya sea por aplicaciones (apps) exclusivas de sus radios favoritas o aplicaciones que permiten acceder a varias radios (Tunein, Digitally Imported, iHeartRadio, etc.)  o podcast (contenidos de radio on demand, que se descargan directamente al celular). Es importante señalar que como todas las cosas, la tecnología es cíclica y ya se consiguen parlantes que se conectan de forma inalámbrica al smartphone, tablet u otro dispositivo Bluetooth, por lo que los millennials también usarán al parlante en mano, ya no la spika o tradicional receptor de radio, desde luego. Sin embargo hay una manera nueva de relacionarse con la radio que esta generación incorporó y es la de la radio a la carta. Los contenidos de radio personalizados, es decir, la radio hecha a medida de sus gustos. Como el parlante está conectado a internet puede pasar a un servidor de la radio que sea (o servicio que sea, caso spotify) datos sobre el comportamiento del oyente, haciendo que la "programación" sea cada vez más centrada en él. Estos oyentes, a diferencia de los que tenían que esperar el programa de las baladas nocturnas para ratonerase hasta quedarse dormido, o los que debían esperar al programa de Riverito para saber cómo andaban de suerte, hoy pueden elegir estaciones digitales de radios de baladas románticas o radios (o podcast) que brinden información acerca de los sorteos. En este contexto, Noruega acaba de anunciar que será el primer país del mundo en apagar su señal de FM. Es decir, ya no transmitirá tradicionalmente: las emisoras serán estaciones de radio digital, por tanto se escucharán a través de aplicaciones, podcast , desde sus páginas web o desde receptores digitales. La antena de radio y el viejo receptor pasarán a poblar el mismo paraíso que el buzón, la videocasetera, el diskette, el teléfono fijo, el walkman y tantas otras cosas. El ministerio de Cultura de Noruega estima que la digitalización de sus emisiones nacionales de radio resultará en un ahorro anual de unos US$25 millones. Otras razones que arguye son que las emisiones de radio digital son de mejor calidad y que habrá más canales, más diversidad de contenidos. El analista británico James Cridland, le dijo a la BBC: “El momento del apagón de FM en Noruega será un momento de nerviosismo para la industria global de la radio. Espero que los noruegos hayan hecho lo suficiente para retener a las audiencias radiofónicas y para asegurarse de que quienes no han hecho todavía el cambio digital vayan y lo hagan. Mientras que con la televisión es importante que vayas y te compres un aparato nuevo, quienes escuchan radio puede que decidan en su lugar escuchar su colección de CDs o Spotify".  Ante los alarmistas que consideran este cambio un peligro para la existencia de la industria de la radio, cabe preguntarse: ¿Acaso alguien creyó verdaderamente que El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha desaparecería por la llegada del libro electrónico, o que la gente dejaría de ir al Louvre a visitar la Mona Lisa porque con un sólo click puede tener en el celular su reproducción en alta definición? La tecnología evoluciona, y con ella, por supuesto, la cultura; sin embargo el alma de las cosas que el humano tiene para contar y que necesita escuchar seguirá siendo la misma: la radio es radio por lo que tiene para decir. Es importante señalar que también se avanzará en otro tipo de relación comercial, la publicidad será más personalizada, acorde a los gustos del oyente, se podría utilizar lo que hoy se conoce como "retargeting" pero radial (Retargeting es una técnica de publicidad online utilizada por anunciantes y agencias para recapturar consumidores potenciales que en su momento no se transformaron en lead o venta. La intención es enfocarse en aquellos visitantes del sitio web que abandonan la página sin haber realizado alguna compra o acción)
Considerando la relación que los “millennials” tienen con la radio, podemos asegurar que esta generación de oyentes no advertirá el “apagón analógico” ya que sus integrantes nacieron como oyentes digitales, ellos confirman que la radio del siglo XXI hace tiempo comenzó y que goza de buena salud.
El que quiera aprender a escuchar la radio del mañana, pídale a los chicos de hoy que le enseñen.
*Con colaboración de Pablo Menegol

1/19/2017

LA EXTRAÑA BELLEZA

por Pedro Patzer

La extraña belleza de un barco hundido y de una muerte shakesperiana ,muertes llenas de vida, muertes que dignifican la vida. Curioso encanto, el del marinero que pide que su tumba lleve por cruz, un ancla y del trovador que exige que a la madera de su ataúd se le de destino de guitarra
La paradójica hermosura del canto del grillo en la celda y las flores silvestres que crecen entre los escombros. Contradictoria lindeza la de un tigre corriendo detrás de su presa y la de los pájaros anidando  en los cables de alta tensión.
La danza del implacable huracán y las alas que parecieran desplegar el suicida, luego de saltar fuera del mundo. La misteriosa belleza de los retratos que componen la humedad en los muros y el atardecer del óxido sobre la noche del antiguo cañón.
Los renglones de vida sobre el rostro anciano y el reloj con que el pordiosero mira la hora de quién sabe qué planeta.
La cicuta que hizo entrar en la inmortalidad a Sócrates y la inutilidad de las cadenas ante el cautivo muerto, que se hiciera inspiración de los hombres libres.
El fracaso del oro a mitad del desierto y la seguridad con que el taxista afirma que conoce la ruta para llegar antes al lugar donde comienza el amanecer.

1/18/2017

Manadas

por Pedro Patzer

El maestro manifestó que la manada de lobos siempre ataca al integrante más valioso.
Lo que el maestro omitió decir es que la manada de corderos procede de la misma forma.

1/16/2017

Cuadernos

por Pedro Patzer

A los catorce creía que era posible guardar al atardecer en un poema, entonces conseguí un cuaderno y lo bauticé: "Cuaderno del atardecer".
Luego observé que la gente al recordar vuelve su mirada hacia su recuerdo, entonces conseguí un cuaderno y lo bauticé: “Cuaderno del paisaje del recuerdo que se mira al recordar”
Caminando por el mundo, advertí que todos los días nos cruzamos por primera y última vez con alguien, entonces conseguí un cuaderno y lo bauticé: “Cuaderno de los rostros que vemos tan sólo una vez”
Sorprendí a una anciana acomodando el cabello que caía sobre el rostro de su antiguo compañero, comprendí que hay movimientos humanos que colaboran con todo lo que florece, entonces conseguí un cuaderno y lo bauticé: “cuaderno de los gestos que contribuyen con todo lo que florece”
Vi a un pordiosero compartir su escaso manjar con un perro, entonces conseguí un cuaderno y lo bauticé: “Cuaderno del hombre que el mundo llama pobre y sin embargo enriquece la vida”

1/10/2017

El mundo se engendra en el corazón humano

por Pedro Patzer


El problema no es que olvidemos que vamos a morir sino que no recordemos qué éramos antes de nacer. Me angustia más que se quiera explicarlo todo, a que haya cosas inexplicables, como la ciencia que le puso nombre al pájaro que los antiguos lo llamaron por su canto, o el hombre moderno que encerró en la jaula de la cultura a la bestia que el hombre prehistórico pintó en la caverna de la existencia humana.
La medicina jamás ha detectado un sol en lugar de corazón, sin embargo hay quienes laten auroras. La Historia no se refiere a los próceres interiores, pero hay quien sabe cerrar los ojos y mirar su propia historia. Para  transformar el mundo el hombre necesita mirarse para dentro:  el prójimo, el otro, la humanidad, el río, la montaña, el desierto, también se engendran en el corazón humano.

1/08/2017

Gauchito Gil, la sagrada venganza de los bárbaros y los suburbios de la esperanza

por Pedro Patzer* 
 
Si hay algo que hemos aprendido de la fe del pueblo es que ella no santifica a los pulcros nominados por los obispados, ni a los santos hechos a la medida de los corazones de mármol de los eclesiásticos, la fe del pueblo consagra a hombres y mujeres que jamás serían distinguidos por los sargentos de las plegarias ni por los burócratas de milagros, mas siempre serán elegidos por la sed espiritual de los de abajo.  Nadie sabe más de los caminos de la fe del pueblo que sus descalzos, nadie sabe más de la esperanza del pueblo que sus desesperados.
Los “civilizadores” se han cansado de llamar bárbaro al gaucho, sus libros y sus próceres se encargaron de calificarlo como salvaje, sin embargo, el  corazón del pueblo no ha consagrado como santos ni a Sarmiento, ni a Mitre, ni a ningún refinado personaje; el pueblo ha canonizado a un gaucho matrero, como el máximo protagonista de su santoral profano, el pueblo ha subido al mayúsculo altar de su fe al Gauchito Gil.
Para algunos Antonio Gil (1840 - 1878) fue un desertor que no quiso combatir contra sus hermanos en las luchas intestinas, para otros un bandolero fugitivo de la justicia, para la devoción del pueblo, un gaucho milagroso, el santo de las heridas de los “naides”, el santo rebelde que no aceptara el canallesco “Reglamento de tránsito de individuos” que sentenciaba: “Todo individuo que no tenga propiedad legítima de qué subsistir, será reputado en la clase de sirviente... Es obligación que se muna de una papelera de su patrón, visado por el juez. Estas papeletas de conchabo se renovarán cada tres meses y los que no tengan documentos serán tenidos por vagos” Por supuesto, los gauchos eran declarados “vagos” y condenados a “elegir” entre servir al ejército en las fronteras por años o integrarse a las peonadas, sin sueldo, por más  años aún. Desde luego que los “civilizados” estancieros, aprovecharon este reglamento en nombre del “progreso” y los gauchos de ser los hombres libres de la pampa pasaron a ser los esclavos de las estancias. De este crónico dolor, de esta opresión, de este silencio colmado de milongas calladas, surge el Gauchito Gil, santo de los que hablan todos los idiomas que posee el desamparo, el santo de los que llevan desiertos en las miradas, el santo de los que hasta el viento ha dejado de pronunciar sus nombres, el santo de los exiliados del horizonte (porque la patria de esos gauchos libres era sobre todo el horizonte) el santo de los inquilinos del color del día, el santo de toda esa pena que canta Martín Fierro: “El anda siempre juyendo, /siempre pobre y perseguido;/ no tiene cueva ni nido,/ como si juera maldito; /porque el ser gaucho... ¡barajo!/ el ser gaucho es un delito”
La historia - leyenda  indica que el primer acto milagroso del Gauchito Gil sucedió momentos antes de su muerte, cuando (colgado de los pies a un árbol) le manifestara al sargento, su futuro verdugo: "Cuando vayas a tu casa encontrarás a tu hijo enfermo...estará moribundo, pero invocá mi nombre y se salvará" Esto no evitó que el incrédulo militar lo degollara y que al llegar a su casa comprobara lo que Antonio Gil le había advertido: su hijo agonizaba.  El asesino le implora al Gauchito Gil que interceda ante Dios para salvar la vida de su gurí, al llegar la madrugada el milagro se había realizado: el niño había sanado. Fue el propio verdugo de Antonio Gil el que con sus manos construyó una cruz con ramas de ñandubay para la tumba del Gauchito, tiempo después éste sería, junto al de la Difunta Correa, el santuario más importante del país (ubicado a unos 8 kilómetros de la ciudad correntina de Mercedes)
Antes eran botellas con agua al costado de las rutas del país, botellas ofrecidas a la sed de la Difuntita (Deolinda Correa muere de sed huyendo del acoso de la autoridad,  con sus pequeños hijos, a los que sigue amamantando luego de morir) hoy son ermitas con trapos rojos, como si la sangre del pueblo tuviera sus banderas, como si el santo del pueblo representara aquella idea de que la sangre de los inocentes produce milagros. Los desposeídos le rezan al Gauchito, los silenciados le levantan pequeños templos hechos de todo lo que calla un vencido, porque el gaucho “despojaba de dinero a los ricos para dárselo a los pobres” porque el Antonio Gil sabía que los milagros de los abajo se consiguen luchando, los milagros de los pueblos no se logran de brazos cruzados, los milagros de pueblos se conquistan. Cuando la Iglesia de los santos oficiales les cierra las puertas a los pobladores de la intemperie, el santo de “los manos vacías”, el santo sin catedrales los cobija en su sagrada rebeldía. Por eso en la gran crisis del 2001 el Gauchito Gil apareció en comedores, en hospitales, en cárceles, en trenes a ninguna parte, en los días de los soldados del pan duro, tatuado en los cuerpos de los hijos del guiso flaco, en la liturgia de la cumbia como una alegre herida, entre la orfandad de las mesas desnudas y el vino vacante de cristos. Es cierto que tarde o temprano la historia suele hacer justicia, sin embargo la fe del pueblo siempre se le adelanta ya que hay asuntos que no se resuelven en tertulias de intelectuales, ni en discusiones teóricas acerca de la historia y la cultura, hay temas que el pueblo sólo resuelve con su misteriosa sabiduría porque curiosamente el poema nacional y la devoción más popular de la Argentina tienen como referentes a gauchos, esos hombres que fueron calificados como salvajes por los “civilizados”, esos gauchos que fueron santificados y cantados por el pueblo, esos gauchos que milagrean desde los suburbios de la esperanza, esos gauchos que son la sagrada venganza de los “bárbaros”